
Ana Armesto
Ana es ingeniera, se jubiló el año pasado y cuando vuelve a las oficinas de Aguas Cordobesas lo hace como quien entra a su casa. Mirando en retrospectiva, cae en la cuenta que dedicó su vida al agua en Córdoba.
“Cuando Grupo Roggio se hace cargo del servicio a través de Aguas Cordobesas, comencé a trabajar en la jefatura de regulación. En 2007 tomo la jefatura de ingeniería donde se desarrollaron muchas de las obras que hoy permiten que cada barrio de la ciudad cuente con el recurso. La planificación, el diseño y la ejecución de obras importantes son algunas de las tareas que tenía el área a mi cargo.
Se podría decir que de alguna forma fui una parte importante del trayecto del suministro de agua en Córdoba. Se ha avanzado muchísimo; fue un largo camino que recorrimos de a poco, en escalones y con avances positivos. También tuve la oportunidad de formar parte de la Comisión de Medioambiente.
Estudié Ingeniería, la facultad me fogueó porque éramos pocas mujeres en el curso. Sin embargo, nunca sentí en los ámbitos en que me desempeñé alguna desigualdad. Tener hijos y formar una familia no me impidió desarrollarme profesionalmente. Estoy muy orgullosa de eso.”